El juego de la silla
Hace unas semanas, mi esposa Elena y yo asistimos a una fiesta en la casa de un amigo suyo. Era algo informal, nada de etiqueta y mucha bebida y comida. Había aproximadamente allí 15 ó 14 parejas, todos casados y sobre los treinta. Era un fin de semana festivo y todos estábamos un poco mas alegre de los normal gracias a la bebida. El anfitrion había hecho los arreglos para que aquéllos que vivieramos en “el más allá” pudieramos dormir en su casa. Esto hizo que la gente se deshinibiera bebiendo un poco más de lo normal…

